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21 junio 2012

Yo voy al PARO

Ha pasado tanta agua bajo el puente de esta Argentina desde el retorno de la democracia que hay cosas que por trilladas no dan ni ganas de volver a refutarlas. 

 Qué se yo; a mi nunca se me ocurriría decir que un paro es extorsión, no lo plantearía por dos cosas: primero porque no lo siento, porque es mentira; segundo porque tantas veces he escuchado ese argumento en boca de la derecha que le tengo alergia/asco a ese concepto. 

Tampoco se me ocurriría pensar jamás que el salario es ganancia y menos aún cuando ese salario apenas cruza la barrera de los $5000 o $6000. 

¿Qué le voy a objetar a una maestra con 20 años de docencia cuando se queja que le llevan una parte de su sueldo con el impuesto a las ganancias y que encima le recortaron las asignaciones familiares? ¿Qué le podés decir a un tipo que antes hacía horas extras porque era su forma de pelearle a la inflación y ahora directamente ya no las hace porque termina cobrando lo mismo de siempre? 

 ¿Qué les puedo decir a estos argentinos que pagan impuestos sobre su trabajo, su antigüedad y su esfuerzo, pero al mismo tiempo un timbero de la bolsa NO PAGA NADA cada vez que se lleva varios miles de pesos apostando en las acciones (porque los salarios están gravados como ganancia y la renta financiera no)? 

 Aclarame esto ¿les tengo que decir que están muy bien pagos y que no se entiende su "egoismo", cuando en realidad yo se que les cuesta un huevo y la mitad del otro llegar a fin de mes? ¿los tengo que tratar de "aristócratas" de la clase obrera o algo así? ¿me tengo que poner en campaña para que se sientan culpables por tener salarios por encima del promedio? 

Decime ¿yo les debo plantear que si adhieren al paro son golpistas, desestabilizadores o desasbastecedores? ¿los tengo que linchar públicamente, tildarlos de derechistas o cómplices de Moyano porque apoyan la huelga de los camioneros? ¿tengo que pensar que la Mesa de Enlace y un sindicato son lo mismo? 

Bueno, si esas son las opciones no las tomo. Yo se que este país está atravesado por las injusticias y profundas diferencias socio-económicas. Entiendo que hay laburantes con buenos salarios y otros -como yo- que sobreviven en la amplia franja precarizada del 45% de la población económicamente activa que con unas pocas monedas en el bolsillo y resoplando cumple con todas las obligaciones. También tengo presente que el 70% de los jubilados nacionales cobran una mínima miserable y que además de esto hay unos cuantos millones de argentinos cuyo sustento diario depende de una changa eventual o un aporte del estado. 

Entonces, como no soy un individuo sino parte de esta sociedad digo lo que siempre he pensado: peleo para que más argentinos tengan laburos dignos y salarios acordes, por jubilados con el 82% móvil, para que nadie vaya preso o se lo judicialice por reclamar lo suyo. 

 Peleo por justicia social y se que eso es desestabilizante. No porque desestabilice un gobierno, sino porque le hace perder el equilibrio a un sistema de pensamiento donde el "mal menor" se da besos con la resignación. 

 Por eso, amigos del macartismo presto y de la etiqueta derechista automática, les pido que no me corran con la foto de Moyano, porque se bien qué y quién es este muchacho, pero también se lo que pasa en la calle. 

 Por eso si hay paro, yo voy al paro.

12 junio 2012

Las madres de Ituzaingo y el juicio a la contaminacion.

Un amigo del blog publicó esto en facebook, nos tomamos la libertad de robárselo y lo colgamos aquí, porque nos parece que es muy apropiado para mostrar lo que muchos sentimos frente al juicio que se lleva adelante en Córdoba por las fumigaciones en Barrio Ituzaingó. Y lo hacemos también porque Fidel Ruiz fue un gran tipo.
El de la foto es nuestro viejo, para quienes no lo conocieron se llamaba Fidel Ruiz. A los 20 años llegó a Córdoba proveniente de Salta, trabajó en la Fábrica Militar de Aviones y fue dirigente de ATE en los 70. Posteriormente se recibió de contador público, fue miembro de la Asamblea por los Derechos Humanos durante la dictadura y durante los años 80 militó en el Partido Comunista.

En el 81 compró junto a nuestra madre nuestra vivienda familiar en Bº  Ituzaingó, que por ese entonces era un barrio obrero, casi todos trabajaban en la fabrica Fiat; Perkins, Thompon Ranco; Materfer o alguna otra.

Escribimos esto porque nuestro padre falleció el 29 de agosto del año 2007 victima de un cáncer de mandíbula. Entre que se diagnosticó el cáncer y que falleció pasaron 45 días; en el medio se sometió a una cirugía en la que le sacaron la mandíbula.

Desde que falleció nuestro papá pensamos en cual habría sido la causa de su enfermedad, siempre pensamos en un plano personal, desde lo psicológico hasta lo físico. Es muy difícil pensar que un tumor que crece dentro de una persona sea una enfermedad que afecte a un grupo de personas producto de la contaminación. El cáncer te pone introspectivo, te hace revisar las señales que esa persona dio o no de la enfermedad que se incubaba en su interior.

Pero sucede que nuestro viejo, como nuestra familia vivimos 30 años en Barrio Ituzaingó, entonces comenzamos a mirar a los vecinos y a escuchar con más atención las historias que suceden.

Mi madre nos contó que en nuestra cuadra cinco vecinos, la mayoría hombres enfermaron o murieron de cáncer. De la lista conocemos al vecino de la casa de atrás llamado Manolo, a Lucho, a Félix y a Sandra que falleció a los 42 años de cáncer de mama. A dos cuadras de casa enfermó Paola de un cáncer cerebral, que vivió toda su vida en el barrio y que afortunadamente se esta recuperando.

Quienes miraron lo que le pasaba a los vecinos fueron las madres de barrio Ituzaingó; gracias a su lucha se está desarrollando el juicio contra los fumigadores que seguramente abrirá mas puertas para poder desentrañar porque se juega de esta manera con la vida y la salud del pueblo.

Muchos en el barrio se enojan con estas mujeres por que tienen miedo de que sus viviendas pierdan valor. Lamentablemente la contaminación te agrede de manera silenciosa y lenta, y por ser imperceptible para muchos vale más la casa propia, que es producto del trabajo de toda una vida que la salud.

En el momento que nuestro padre enfermó no tuvimos tiempo de pensar en las causas; cuando falleció no lo relacionamos con la contaminación porque centramos nuestras energías en apoyar a nuestra madre.

Ahora vemos el error que cometimos y por eso apoyamos con todas nuestras energías a las mujeres que en mi barrio pudieron ver más allá de su propio dolor.

El día de la sentencia vamos a llevar la foto de mi viejo, para que las victimas de la contaminación tengan rostro y sean reconocidas como vecinos. Lo que esta en juego no es un debate abstracto, sino que tiene que ver con la forma en que estamos contaminando el lugar donde vivimos; que no tiene que ver solo con no tirar un papel al suelo o reciclar la basura sino con algo mas profundo, que es controlar a las corporaciones, sectores económicos concentrados y a los estados para que pongan por encima de los grandes intereses la salud de todos.
Juan Pablo Ruiz - Maria Laura Ruiz