Redes sociales

01 abril 2013

Menú importado para la inflación




Hoy anuncia Ámbito Financiero:
"Guillermo Moreno no se movió de su palabra. En los últimos días cumplió una promesa que le hizo a los supermercadistas: si respetaban el congelamiento y ayudaban a extenderlo después de marzo, les permitiría el ingreso de algunos productos importados. Así lo hizo y este fin de semana comenzaron a verse fideos italianos, aderezos norteamericanos, jamón crudo español, quesos franceses, cervezas belga y alemana y enlatados israelíes; en cantidad y precio alto. En parte las importaciones se liberan para contener la inflación."

Todos estos productos: jamones, fideos, mayonesas, quesos, mayonesas y cervezas se fabrican en el país por ello no se entiende bien qué parte del modelo de "sustitución de importaciones" se pretende llevar adelante, en especial cuando se trata justamente de productos orientados al consumo de los sectores más pudientes, acostumbrados a volcarse sobre artículos suntuarios, cuya adquisición se hizo costumbre en los años de Martínez de Hoz y se afianzó durante el menemismo, constituyéndose durante largo tiempo en parte central de la salida de divisas del país.

Argentina es uno de los principales productores mundiales de alimentos y para combatir la inflación ahora nos dicen que tenemos que importar... alimentos. Y encima alimentos "premium" que justamente son los más caros, fuente de importantes ingresos para las grandes superficies y que seguramente quedarán por fuera de cualquier congelamiento.

El nivel de este chamuyo es pobrísimo, nos quieren vender gato (importado) por liebre. La verdad es muy distinta y consiste en que para intentar frenar la inflación desde el gobierno han vuelto a negociar con el diablo. Han optado por ir al pie de las mismas empresas oligopólicas y trasnacionales que siempre han ganado con la inflación y sus acuerdos de precios.

Nuestro país no necesita regalarles una tarjeta de crédito a los super o abrir las fronteras a fideos italianos, necesitamos producir más y mejores alimentos para el mercado interno y para exportar, multiplicar nuestras fábricas, hacer crecer la capacidad instalada de las PyMES, combatir la concentración económica y la especulación financiera que se ha expresado por años en el costo financiero de las tarjetas de crédito.

Lamentablemente las medidas anunciadas hasta ahora van exáctamente para el lado contrario.

0 Comentan sin ponerse colorados: