Redes sociales

24 mayo 2013

Salud para Pocos S.A.


La legisladora Liliana Montero (FC) acaba de denunciar en su cuenta de Twitter

"Sigue el horror en Bell Ville: paciente de 42 años, Capdevila, atado con la sábana a la silla de ruedas, muere ahorcado con su pullover."

y agregó
"Desde que denunciamos horror de Bell Ville murieron 3 pacientes: Tobares y capdevila allí y Kiuvic que fue derivado a San Fco del Chañar"

"Al mejor estilo Lázaro Baez anoche en un operativo sacaron las rejas de la "jaula" de la sala 1 de bell Ville para tapar una muerte"

"Ahora van a decir que es otra muerte natural la que sucedió ayer en Bell Ville. No será que naturalmente alguien que se ahorca se muere?"
 
Frente a esto me pregunto ¿dónde está el gobierno de Córdoba, qué hacen su gobernador y su ministro de salud? Una respuesta posible es que están en campaña, que su foco está puesto en otro lado, pero también es cierto que De la Sota siempre está en campaña, que el bienestar o la muerte de "unos locos" nunca figuró en su agenda por que el grueso del sistema de salud armado por las sucesivas administraciones del PJ han conducido a la decadencia del hospital público y el enorme desarrollo de la salud privada.

Hoy, una parte importante de la financiación del PJ proviene de la corrupción instalada en el sistema de salud. En Córdoba se montan importantes clínicas, laboratorios y sanatorios con el solo fin de ser satélites del IPAM, morder algo del PAMI o tercerizar aquellos servicios de salud que por distintos motivos el estado ya no brinda.

Por eso pasa lo que pasa en el hospital de Bell Ville, porque los "locos" no son negocio, porque a su patología (todavía) no la pueden hacer entrar dentro de los contratos con el oligopolio de la salud privada cordobesa, y porque además, dentro de la verdadera insanía mental que implica el neoliberalismo y la corrupción, parece que no hay espacio ni para un pedacito muy pequeño de humanidad.